
La directora de escena italiana regresa al Teatre Principal de la capital menorquina para poner en escena el drama verdiano con un reparto encabezado por el tenor Celso Albelo como Riccardo y la soprano Erika Grimaldi como Amelia.
La reconocida directora de escena Giorgia Guerra afronta un nuevo desafío profesional en un escenario que conoce bien. Será con Un ballo in maschera, la ópera de Giuseppe Verdi que se podrá ver los días 29 y 31 de mayo en el Teatre Principal de Maó dentro de la 55ª Temporada de Amics de s’Òpera de Maó. “Estoy muy feliz de regresar a Menorca, donde puedo decir que me siento como en casa y donde se trabaja especialmente bien; se respira en esta maravillosa isla una afición a la ópera extraordinaria y con un público fiel y caluroso”, asegura la regista romana, quien ya ha dirigido en el teatro de ópera más antiguo de España títulos como Ernani, e I Puritani.
Esta nueva producción supone el debut de Giorgia Guerra en Un ballo in maschera, una de las obras más sólidas y complejas del catálogo verdiano. “Me hace una ilusión especial recuperar para este montaje unos telones pintados de los años ochenta provenientes de los almacenes de mi padre, el empresario teatral Raffaele Guerra”, confiesa la directora. “Esos telones respiran historia y son un testimonio vivo de la tradición operística italiana. Ponerlos en escena es también un homenaje a mis raíces”.
Guerra, que inició su carrera en los escenarios como ayudante de la empresa familiar, y después como actriz antes de sumergirse en la dirección de escena, explica que su visión de la ópera de Verdi pondrá el foco en las contradicciones del poder y en la fuerza trágica de los personajes femeninos: “He querido subrayar y poner en contraste la figura de Amelia, una mujer atrapada entre el deber y el sentimiento, frente a una Ulrica que habla a los hombres de tú a tú. Un ballo in maschera retrata como pocas obras la lucha interna del ser humano, y también la decisión de mantener una nobleza de espíritu que guía las elecciones de Riccardo hasta su muerte. Su honradez se sostiene más allá de lo que los demás piensen o digan. Hoy en día es muy difícil encontrar hombres fieles a sus ideales, y Riccardo es un ejemplo muy poderoso de ello”, añade la regista, que destaca la riqueza psicológica que Verdi imprimió a cada personaje.
La producción contará con un reparto de primer nivel encabezado por Celso Albelo (Riccardo), Erika Grimaldi (Amelia), Simone Piazzola (Renato), Aitana Sanz (Oscar) y Olesya Petrova (Ulrica), entre otros. En el foso del Principal de Maó se escuchará la Orquestra Simfònica de les Illes Balears bajo la dirección musical de Gaetano Lo Coco, mientras que en el escenario, junto a los solistas, el Coro Amics de s’Òpera de Maó, preparado por su directora Cristina Álvarez, pondrá la voz colectiva a esta historia de conspiraciones, amores prohibidos y fatalidad.
“Es un lujo trabajar con músicos y cantantes de este nivel”, continúa Giorgia Guerra, “en un teatro con tanta vida como el Principal de Maó. Mi intención es que el público vibre con la intensidad de Verdi, que se olvide del exterior y se sumerja en este drama, que tiene toques terroríficos y grandes momentos de fiesta en la que la máscara termina cayendo para dejar al descubierto lo más auténtico del alma humana”, concluye.
Con esta nueva producción, la 55ª Temporada de Amics de s’Òpera reafirma su apuesta por grandes nombres de la escena internacional y por recuperar la memoria escénica de la tradición operística italiana. Los próximos compromisos de Giorgia Guerra siguen enfocados en Verdi, con obras como Nabucco y Don Carlo en las que está trabajando para las próximas temporadas.◆

