-Del bel canto a Verdi. El maestro italiano se pone al mando de un montaje de Damiano Michieletto con el mítico Leo Nucci en el reparto

Marzo de 2018
Considerado como uno de los directores musicales más importantes del momento, el maestro italiano Riccardo Frizza regresará en abril a la Opernhaus Zürich con una de las obras de Verdi menos difundidas en la actualidad, Luisa Miller, heredera de la tradición belcantista que caracteriza la primera etapa del compositor, uno de los padres de la ópera (días 12, 15, 21, 24, 27, 29 abril). Frizza aterriza en la capital suiza después de dirigir La Traviata (Verdi) en el New National Theatre de Tokio e Il Barbiere di Siviglia (Rossini) en la Opéra National de París, esta vez para ponerse al mando de una producción del regista Damiano Michieletto que cuenta con el mítico barítono Leo Nucci como protagonista, reparto que también incluye a la soprano Nino Machaidze y al tenor Matthew Polenzani.

El maestro Frizza viajará más tarde al Teatro La Fenice de Venecia donde se le espera para dos producciones, L’elisir d’amore (Donizetti) y Norma (Bellini), antes de compromisos en la Bayerische Staatsoper de Múnich, La Scala de Milán o la Ópera de San Francisco, entre otros.

Destacado artista en el ámbito sinfónico, Frizza es también uno de los directores musicales más solicitados del género operístico italiano, con especial dedicación en el repertorio del bel canto romántico –experto en Rossini, Bellini y Donizetti, es director musical del Donizetti Opera Festival de Bérgamo (Italia)­– y en la obra de Giuseppe Verdi.

Regresa a Zúrich después de su debut en esa ciudad, en 2013, cuando dirigió la ópera de Rossini La scala di seta.