-El maestro italiano vuelve a Tokio con la obra maestra de Bellini después de su regreso a París con Il barbiere di Siviglia.

Febrero de 2018
Considerado como una referencia en el género operístico, el director italiano Riccardo Frizza continúa en estas semanas revisando obras del bel canto romántico en los escenarios que visita. Si en enero y febrero ha capitaneado desde el podio de la Opéra National de París nueve funciones de Il barbiere di Siviglia, obra cumbre de Rossini y de todo el repertorio bufo, en marzo cambia de registro al viajar hasta Japón para dirigir en Tokio la obra maestra de Vincenzo Bellini, Norma, obra que debutó en 2013 en la Metropolitan Opera de Nueva York. El drama belcantista de la sacerdotisa druida –que intenta asesinar a sus dos hijos para vengarse de su amante, el militar romano Pollione–, está desde entonces en la agenda del maestro Frizza, que también la ha dirigido en el Théâtre des Champs-Élysées de París y en la Lyric Opera de Chicago. Ahora la dirigirá en dos funciones para la compañía Tokyo Nikikai Opera y sus Concertante Series –en versión de concierto– que se realizarán en el Orchard Hall de la capital nipona (días 17 y 18 de marzo), antes de volver a dirigirla en mayo en el Teatro La Fenice de Venecia en una producción de Kara Walker. En Tokio, Frizza trabajará junto al Nikikai Chorus Group y a la Tokyo Philharmonic Orchestra con dos repartos compuestos enteramente por destacados solistas asiáticos, a quienes preparará en el estilo ofreciéndoles toda la experiencia que el maestro ha venido acumulando desde que debutara en el género operístico en el año 2001 y en el que se ha consagrado como una referencia internacional.